Milán Fashion Week es siempre interesante, pero a veces no sólo por las razones que puedes pensar. Nadie puede negar que todos los milaneses tienen un estilo único, que probablemente proceda de vivir rodeados por algunos de los mejores diseñadores. No pueden evitar que les influyan los constantes recordatorios de que, en esta ciudad, la moda manda.

Y parece que ha sido durante siglos. En esta edición de Milán Fashion Week, gracias a HomeAway, me alojé en un apartamento verdaderamente único ubicado en un bello convento del siglo XVI diseñado por el famoso arquitecto Bramante, el genio del Renacimiento italiano. Una obra maestra y uno de los secretos mejor guardados de la ciudad.

A veces tengo la suerte de disfrutar de un lugar donde el tiempo parece haberse detenido. Incluso la tortuga que me hizo compañía parecía haber estado allí desde hacía mucho mucho tiempo. Y en momentos así me doy cuenta de que la verdadera belleza es eterna y deseo poder llevarme conmigo parte de ese encanto intemporal.

 

Fashion Week in Milan is always interesting, but sometimes not only for the reasons you might think. No one can deny that the Milanese have a unique fashion style all their own, it probably comes from being surrounded by some of the best fashion designers in the business. They can’t help being influenced by the constant reminders that in this town, fashion rules.

And it seems that it has been this way for centuries. During this edition of Milan Fashion Week, thanks to HomeAway, I stayed in a truly unique apartment located in a magnificent convent from the 1500s designed by the renowned architect Bramante, the genius of the Italian Renaissance. A masterpiece and one of the best kept secrets in Milan.

Sometimes I get the lucky chance to enjoy such a place where time seems to stand still. Even the turtle that kept me company looked like if it had been there for a very long time. And then I realize that real beauty is timeless and hope to take back with me part of this eternal charm.

 

Images: @miguelcarrizo
Total look by Roberto Cavalli
Shoes by Pedro García