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¿Es más importante ser feliz que vestir bien? La respuesta parece obvia pero no siempre lo tenemos en cuenta, especialmente cuando se nos somete a la crítica implacable del otro.

Y es que, por encima de la opinión de los demás, debemos ser fieles a nosotras mismas y convertir la confianza en el mejor de nuestros accesorios. Sin duda, esa seguridad ha sido la mecha que ha prendido la mayoría de las tendencias a lo largo de los tiempos porque hay que ser valientes para iniciar cualquier camino, especialmente si nadie más lo ha recorrido antes.

Como Alicia, también debemos saber mirar a través del espejo y no sólo tener la valentía de ser nosotras mismas. También debemos aprender a mirar a los demás y comprender que cada uno encierra un estilo, una personalidad, una fuerza propia y única por descubrir. No basta con pisar con paso firme  y sin miedo al qué dirán. También hay que educar nuestros ojos y nuestras palabras a la hora de valorar a los demás.

Nuestra capacidad para vernos reflejadas en los demás y saber convertir una crítica en un consejo, un dardo en un gesto amable, nos ayudará a explotar todo nuestro potencial al igual que recibir un cumplido, sacará nuestra mejor versión.

Yo misma me he sorprendido al escuchar un comentario que, aunque parecía negativo, me ha ayudado, una vez escuchado y entendido, a conocerme mejor y a superarme. Aprendamos a dirigirnos mejores miradas y acostumbrémonos a medir el impacto que pueda tener sobre el otro nuestras palabras. Convirtamos nuestros juicios en cumplidos #SaySomethingNice


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Is it more important to be happy or well-dressed? The answer seems obvious but we do not always take this into consideration, especially when we are submitted to the most implacable criticism.

Because, beyond other people’s approbation, we must be true to ourselves and turn self confidence in our best accessory. Certainly, that security has been the match that has burnt most of the trends over the years because it takes real courage to start any path, especially if nobody walked it before.

Just like Alice, we must also know how to look through the mirror and not only dare to be ourselves. We must also learn to look at everybody else and understand that everyone contains one style, one personality, one unique and personal strength to be discovered. It is not enough to tread with firm step without fear of what people will say. We need to educate our eyes and our words when it comes to evaluate the others.

Our own skill to see ourselves reflected in other people and to turn criticism into tips, darts into kind gestures, will help us to exploit all our potential in the same way as a compliment will bring out the best version of us.

I have surprised myself hearing one comment which, although it seemed negative, finally helped, once well listened and understood, to know myself better and succeed. Let’s learn to address our best glances and get used to measuring the impact that our words can have over the others. Let’s turn our judgements into compliments and #SaySomethingNice.